lunes, 28 de diciembre de 2009

MARRANOS Y MUROS (perlas)

La vida común no se me da. Ni la común de una creadora, artista, poeta, escritora, actriz o gente de teatro. Ni la común de una mujer tercermundista. Ni la de un ser humano con la piel en este mundo. Intento e intento e intento encajar. Estoy Fuera. Me aferro creyendo que a mí no me colocaron ese muro del que habla Kavafis pero cada vez me lo confirman con mayor fuerza. No se me da nada. No porque no sea común seguramente soy muy común en muchos aspectos, por supuesto. Pero dentro de la minoría de lo común. NO los entiendo: no entiendo sus formas de amar de ningún bando, ni del común ni del no común, ni su concepción de la amistad, ni de los autos y dineros y tarjetas y camionetas de lujo. Ni sus operaciones ni su colágeno en los labios para agrandarlos ni toda esa masa fácil flotando en sus senos ni sus cremas y sus peinados y sus perfumes y sus palabras ni sus golpes ni sus violencias ni sus ganas de matarse o sus ganas de morirse de hambre por una idea, razón sin razón o por el arte. Tampoco entiendo sus deseos de destacar de ninguno de los bandos. No los entiendo y cada vez me entiendo menos en esta vida que tampoco puedo dejar de entender. La naturaleza lo ha creado todo para el gozo y los seres humanos lo crean todo para el sufrimiento. No los entiendo, no las entiendo. ¡QUÉ GOZO SERÍA SER EL ÁRBOL QUE EN SU IMPACIENCIA POR NO MOVERSE SÓLO ESCUCHA!. La imposibilidad del habla. Creo que he dejado de comunicarme. Quizá sólo la poesía, el escribir y el teatro serán las únicas palomas mensajeras que me ceñirán al mundo. Percibo cómo me voy alejando como si fuera un papalote o un globo de esos que los niños envían a Dios pidiéndole les cumpla sus deseos. He dejado de desear y ahora lo deseo todo. He dejado de esperar y ahora me convierto en una piedra quieta, añeja, que permite que el mar lime sus asperezas. Lo cotidiano a veces es tan álgido como la cola de un marrano perpetrando a un violador. No me doy margaritas. Me otorgo perlas.

domingo, 6 de diciembre de 2009

AGUA

La respiración exacta. El silencio necesario, el agua suficiente por dónde resbalarte y nacer de nuevo, sacudir tu centro para volver a estar en él. La nuca y los oídos despiertos. Nacer en medio de la nada. Tan libre como una mano lenta. Como una mirada que reconoce aún sin conocer. Convertirte soneto, elegía, dejar de ser verso libre. Con tiempos y medidas. Sutil. Interminable. Ser el ojo de la cerradura por donde transita el mundo. Lo vivo. La luz. Piel. Estar en el momento exacto en que dos se miran.

martes, 1 de diciembre de 2009

PERO TÚ ERES OXÍMORON DE RIDING

Un buen día se te abre el cuerpo. Como una herida. Tienes la certeza de que nunca volverá a sanar. Comienzas a ver correr gusanos, pus, y con toda calma sigues caminando, subes al metro, recorres calles, besas al mundo, abrazas cuerpos, todos los aromas y olores que pernoctan bajo puentes y ríos siguen tu rastro, te persignas hueso y sales de nuevo. Ni siquiera estás rota. No muestras al mundo tus heridas ni haces como Marina Tsvietáieva proponía, una escena en una esquina aullando como el animal que eres y pretendes dejar de ser. Nadie sabe de las procesiones con cristos lacerados y filosos como espadas que atraviesan cerebros con estiletes falsos que andan por todas las grietas internas de tu cuerpo, por todos los lugares lozanos y saludables desgarrando alegremente con loas y oraciones, con rezos e iluminaciones, incendiando velas en el páncreas, haciendo estallar en amor contemplativo al hígado, lamiendo las llagas rosas y amarillas de tu lucidez que estalla como cohete que hace volar la mano del contento dentro de tu panza. Más alegre y feliz no podías ser. Nunca se está más contento como cuando te sabías y adivinabas herida y te conviertes en una que canta. Que muestra felices sus costras y que con toda la valentía del que miente y se sabe ajeno a este mundo, señala: las costras no son mías, son de otro, son de otra. La espada nunca entró por mí para salir hacia ti así que no era mía. Nunca cargué con estiletes falsos. Todos los bisturíes con los que parto la carne que día a día devoro como un exiliado, son verdaderos. Extraídos de los cuerpos recién operados y muertos en las planchas que devoran hombres y mujeres en los hospitales públicos. Y muestras todas las pruebas de las diferentes sangres que componen un cuerpo. Pensarías todas las sangres toda la sangre es igual pero no. Hay sangre más clara y más fresca, sangre más absurda y oscura de un roto rojo vino que deja adivinar una escandalosísima invasión de Madame Mort en tu corroer de entrañas. Rápidas manos adiestradas para alargar el sufrimiento prontamente te atienden, distienden, incorporan como sábana que se azota contra el colchón para ser acomodada y poder dormir fresca sobre tu almohada. Un buen día te sabes llaga cerrada. Nunca abierta. Absurdamente cerrada por la herida que se engangrena contigo adentro, la bolsa es la que se pudre. Tú miras con contento cómo se van llevando las hormigas y las ratas lo único que queda de bueno en ti: tu cuerpo, la piel que envanecida y envalentonada un buen día se arrancó sólo para saber qué se sentía sentir la carne en el hueso pero por encima, como ropa, haciéndole un homenaje-performance al viento y a Xipe Totec. Y te ríes, te ríes hasta el infinito porque conoces el descarne. El descanse. El siglos por los siglos. El polvo enamorado del polvo pero ya sin polvo el puro aire enamorado del polvo que se traga al polvo. Que disuelve al polvo. Que deshuella al polvo. Que lo enamorado y el polvo se despojan de huellas. Ni quién los siga. Ni quién los vea. Como Nahui Ollin viviendo con sus gatos muertos forjándoles en cobijas. Para que la tapen. Para que no la olviden. Para que sus gatos sean menos gatos y sean menos muertos. Para que el polvo del polvo no la toque. Para que la bañen los ojos que miraron el cuerpo desnudo de Pita Amor devorándole cada poro mientras bailaba sobre las mesas. La rebeldía descabellada de Garro flagelándose al hincarse porque Paz decíaregíareñíadesgreñabadesglebabadesenterraba las uñas de los peces que se aferraban a continuar en la pecera aún secos y flotando por la marea de los vientos que atacan los cuerpos de vidrio donde subyacen los lentos ojos del que fue pescado un día. Enharinado. Empanizado. Devorado en una buena mesa con un buen vino que corría... ¿te acuerdas? un Rioja sobre tus venas, sobre tus senos que cubrían una blanca blusa como nunca lo ha sido ni será tu alma. Naciste negra. Naciste partida. Como un pastel que por no darse entero se vende en rebanadas. Entrañas-poetas mujeres condenadas a ser destazadas. Desquiciadas. Monjas y Putas como Ajmátova según la lenguacabra de Stalin sobre la piel frágil y tiritante de un recién nacido. Bebiéndote diario el vodka que derraman tus piernas. Depolvo enpolvo te vas descarnando. D descarando. Descascarando. Como la polka que te encantaba bailar en tu otra vida... ¡te acuerdas! en la que sí eras feliz, en la que te derramabas como un loto sobre el agua. Como un loco. Encerrada en el árbol que eligieron para hacerte persona. Entre las ramas cándidas y cálidas del que asoma su rostro sobre todos los balcones. Como la señora en su balcón esperando el mejor momento para saltar sobre el agua de la noche que reposa en el pavimento como un río, acechándote los sucesos en espera de que seas Qu Yuan y no quieras revolcarte nunca en el fango. Pero te digo: Naciste negra. Y a quien nace negra nunca se le atraviesa la suerte. Eres gato negro para quien te mira. O a palos o a correrle. A huirte. Como compuerta que no sabes a dónde va. Como Caja de Pandora que nadie quiere abrir. Como las llaves que alguien perdió alguien encontró y no saben qué ni cómo abrir. Y tú tan abierta tan llaga lacerada lacerante que a pura punta de puro aullido te reconcilias con el aullar de la tierra y del universo. Para qué quieres humanos si te llevas de tú a tú con el Sol con la Tierra con la Luna con el Agua con el Viento y con el Fuego ese que siempre crepita dentro de ti creyendo eres altar antiguo donde rezarle encaramarse para rendirle culto a los Dioses. Diosa Partida en cuatro manteles donde pueda comer el rezagado. El que llega. El que se va. El que parte sin saber que quien siempre parte eres tú. Que nunca te quedas. Que ya te has ido a otros sonidos a otras chozas a otros camastros. A otros incendios. A otro vano cuento con el cuento del loro escondido tras la patria. La patria es una sin razón que pronto se queda sin pretextos. Sin vanos entendimientos. A otro loro con esa puerca que dicen que pare aguacates. La única Diosa Puerco es la Poesía. Y si hasta a esa pudieran engañar la engañaban. Sedientos cachivaches que cargan al deseo como si fuera agua que por necesaria hay que llevar al cuerpo. Pero siempre escondidos como pequeñísimos ladrones de joyas que entran en la casa de su madre y la callan diciéndole: no digas, no veas, que yo no he sido y al día siguiente su mujer luce cadenas y collares. Fundidos con el hurto de las casas visitadas. Qué risa de las pobres mujeres encadenadas a sus hombres. Como perritos nos llevan tras sus trajes y pantalones. Toda mujer que ama es una pobre inocente. Te digo que tú eres negra. No como la noche. Simplemente oscura. De ésas que siempre bailan. Hasta con su sombra. Mejor con su sombra. Aunque también a veces la sombra parece que te adivina y se te esconde. Más oscura y más inasible que tu sombra. Así te miro y te digo: no hay nada bueno pa´la que es negra: sólo el baile. Así que baile hasta que su cuerpo en costras se venga abajo. Así que véngase hasta que ni un poquito de su piel haya quedado sin besar por cientos de bocas. Así que mejor hágase bocavertedero donde se pueda enajenar aquel que roba aquel que regala quien vende y quien empresta. Baile desnuda en las horas que le quedan. Que la Madame es más diestra que gato negro. Que la Madame en cualquier momento llega, le gusta para su burdel y se la lleva. Ya le decía Gorostiza: putilla del rubor helado... y por algo será. Los Poetas no sólo hablan por hablar. A veces barruntan y otras esconden la mano con el pudor mundano del humano. Sea siempre la piedra. Arrójeseabrójeseabróchese sin miedo y lánceseLancelota por las selvas rotas de los ojos idos de los que se han marchado. Los que nos contemplan con desveloperseguido desesperado por encontrarnos en las manos leídas e instruídas del que dicree que sabe. Rana que se pone a croar dentro de las vaginas y eructa para lanzarse al coito prenatal de los que aún no saben no serán bienvenidos. Sin tapetes de bienvenidas ni cortimonas adornando caras maternales y paternales enajenados en el brutal ir y venir de las caderas pronunciándose con el santo en la boca sin desear ni querer llantos que corrompan los vagidos ires y venires. Tantas mentiras se han colgado al pecho hombres y mujeres que se creen contentos de reproducirse. Sean felices mirándose en los rostros pequeños de los otros bienmal nacidos para cortejar al cielo o al infierno. Que de esas bodas ya nos habló Blake. Que prefiero emborracharme con el ojo de la hoja punzocortante que perfora las miradas ciegas de quien abre un libro. Llenar toditas las hojas de llagas pequeñitas para lamerlas con la tinta tipográfica en cada surco de cada palabra que va orillando a la vida para convertirla en Poesía. Donde Laura Riding siempre será reina.

Casi como tú, pero tú: DIOSA NEGRA
. . . . . . . . . . . . . . .

sábado, 21 de noviembre de 2009

Danza Azul

Danzo sobre el costado del mar inmersa en el amarillo de los ojos de Dios, en su música, en sus ángeles, entre sus aladas costas donde me lleva como si un tapete mágico fuera. Danzo y miro la belleza como si hubiera nacido de mis manos. La vida me bendice a través de las manos de mis amigos, de mis amigas, de los seres luminosos con los que he tropezado por propósitos mágicos de Dios. Beso las costas del Amor. El Amor Universal. El Amor que trastoca los sentidos. Me pierdo AZUL.

viernes, 20 de noviembre de 2009

25 DE NOVIEMBRE."DIA INTERNACIONAL DE LA NO VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES"

HOMENAJE-ACCIONES-POESÍA-OFRENDA-MÚSICA PARA ALÍ DESIRÉE CUEVAS CASTREJÓN (1985-2009)
Alí Dessiré Cuevas Castrejón, estudiante de Letras Clásicas de la UNAM, poeta, feminista que formaba parte de un colectivo, estaba comprometida con todas las causas por un mundo más justo. Nació el 19 de septiembre de 1985, estaba por titularse y contaba en su haber con varios poemas publicados. Acababa de cumplir 24 años la mañana del 20 de septiembre pasado cuando, Osvaldo Morgan Colón, el hombre que supuestamente la amaba, quien fue su novio durante casi dos años, le asestó 26 puñaladas en su cuerpo, y luego intentó suicidarse.
Desafortunadamente todos sabemos que el ser cultos o licenciados maestros o doctores en letras o en teatro o escritores o artistas no nos salva de la violencia. Una pena que nosotros mismos no podamos librarnos de ello. Es por eso que nos vemos en la necesidad de hacer este acto el 25 de noviembre, en nombre de Alí, que su único pecado fue terminar la relación con su novio que era celoso, machista, violento, y fue asesinada a 26 puñaladas por querer vivir una vida más luminosa, con cantos, con besos, con flores, y terminó con flores en un panteón. Aún se dice por parte de la familia del criminal que ella era la loca. Como siempre, las mujeres somos las locas y los hombres los pobres que tienen que soportarnos. Ese día también dejo el nombre Tanya de Fonz en homenaje a Alí y a todas las mujeres violentadas, golpeadas y asesinadas del mundo. Un abrazo luminoso.
Poetas y artistas unimos nuestra voz al reclamo de justicia para la poeta Alí Cuevas, asesinada a puñaladas.
19:oo hrs. Lectura de poemas de Alí Cuevas
participan: Natalia González Gottdiner y Zazil Collins
19:30 hrs. Presentación de "Arena" de María Eugenia López (La Plata, Argentina, 1977).
Presenta: La autora y Javier Norambuena (Santiago, 1981)
20:00 hrs. Lectura-Performance de Tanya de Fonz, poesía sobre feminicidio.
20:15 lectura de Musa de musas, poesía de mujeres desde la ciudad.
20:30 hrs. Raquel Huerta-Nava
20:45 hrs. Concierto "Lady Orlando"
Centro Cultural "La Pirámide" Calle 24 esq. Cerrada La Pirámide, Col. San Pedro de los Pinos (a dos cuadras del metro San Antonio, línea 7 del metro)

Soga cuello amarillo papel

Suicidarse. Pender del cuero amarillo papel de tu cuello. Pensar que nunca existió nada ni existes tú. Que es verdad. Que no hay remedio. Que no hay nada ni nadie que te pueda curar. Sólo maniobrar por encima de tu cuerpo. Sólo ser campana que resuene en las calles y en los mundos desde el cuerpo roto. Romperse. Desahuciarse. Sin médicos ni memoria. Así me sueñan quienes dicen que me aman. así. rota. Nueva Simone después de siglo. pero no. Mi cuello canta. Aún agujereado. Aún pateado. Mi cuello canta. Mi cuello anaranjado se disgusta por no encontrar el rojo ni el blanco. El aura naranja del sol se identifica. Me llama Sol. Luminosidad. Me arde. Solidifica los siglos y siglos del hombre. Soy cuaternaria. Soy dinosaurio y pradera seca. Amarillo papel. Amarillo incendio. Amarillos girasoles de Van Gogh. Soy un Van Gogh roto y desahuciado que corre por las calles de quien se quema. Peor aún. Soy mujer. En un mundo de mujeres que o se rompen o se entregan. Se reparten o se desquician. Soy agua que se filtra por los cabellos del hombre cuando se baña. El río que no deja de correr para que los otros lo persigan. Soy los otros el otro y me soy yo cuando menos me dejo de ser. Cuando me soy ya dejé de ser la que era y el otro y ya no soy ni la que era ni la que fui ni la que seré sino la que soy cuando no me soy. Una cueva. un vertedero. un manar de agua para ser bebida. encontrada. comprada. sedimentada. despojada. enamorada. una y otra vez. Enamorada. cien mil veces. no hay un solo amor de la vida. hay mil. hay cien mil. Hay, quizá, tantos millones de amores como poros tiene la piel. Pero la piel un día muere. Buscar a esos miles a esas miles para que cada poro sea besado por quien toca tu piel. A cada uno a cada una le pertenece un poro solo un poro. Detenerse sólo lo que dura la respiración de un poro. Poroso. Porosa. Volverse esponja donde se nace el agua y se recobra y se desgasta y un buen día se tira a la basura como se arrojan los féretros a la tierra. Como se arroja la tierra sobre el agua. para hacernos Lodo. Lodo de prisa. Sin polvo enamorado. Sin amor. Empolvados. Enjaretados en el silencio del mundo que ni ve ni observa ni contempla. En el orden silenciosamente desquiciado de los locos que caminan sin encontrar. Y siempre buscando. Ay el delirio de quien busca. Ay el delirio del que encuentra. He encontrado. Soy combustión espontánea. Soy el incendio que mira tras la ventana.

Destino

Es tan simple y tan vano el pensar que todo es destino. Me juzgan por echar raíces en el cielo. Por crecerme en territorios abisales. Por nacerme a través de la imaginación en la mitad del mundo. Y no tengo palabras para juzgar a los otros. Para determinar lo que son, quiénes son y por qué son. Y tan fácil les es juzgarme que me maravilla. Algo extraño radicará en mí que le permite a tantos juzgarme. Yo, la peor de todas, diría Sor Juana... ja, ja... digo locura y mis versos se pierden. Digo encontré y me miro colgada como Nerval. Colgada de una lámpara, buscando desesperada la iluminación. Ja,ja... digo silencio y mis palabras se quiebran. Se van quedando olvidadas como el corazón del mundo. Digo Amor y mi cuerpo se estremece. EL AMOR EXISTE. ¿Dónde? en donde puedas contemplarlo. Pero no sólo hay que contemplar, debemos accionar.

miércoles, 11 de noviembre de 2009

SUAVE AMOR

AMÉ A UN HOMBRE
QUE REPARTÍA ROSAS
EN LOS VAGONES.
UN HOMBRE DESCALZO
QUE ME ESPERABA
CON SUS LUMINOSAS
M A N O S
ABIERTAS
SEÑALANDO AL CIELO.
LLEGUÉ TARDE.
ENCONTRÉ AL AMOR
REVESTIDO
CON LOS PUÑOS
DEL ODIO.
DESPEINADO
HIJO
DE
LA
IRA.
AMÉ A UN HOMBRE
COMO FLOR ABIERTA
DE LA ADOLESCENCIA.
AMÉ A ESE HOMBRE
COMO SI LAMIERA
DESESPERADA
MIS MUÑONES
ENSANGRENTADOS.
TANTO LO AMÉ,
QUE
TERMINÓ
CAL CI NÁN DO MEEEEEEEEEEEEEEEE.
ME CUBRÍA EL AVERGONZADO ROSTRO
CUANDO
MI REBELDÍA
SALTAAAAABA.
LE MOSTRABA POEMAS Y PAPELES.
¡Quería besos!
Una mano que sólo acariciara.
CON LA CAL DEL LLANTO
ME A CI CA LA BA.
AMÉ A UN HOMBRE
QUE POR NO LLEVARME
ENTRE SUS BRAZOS
ME
A
RRAS
TRA
BA.
TODO
SU
O DI 0O
SE ME VINO
ENCIMA.
TERMINÉ
POR ODIARLE
CON
UN
SUAVE
AMOR
QUE
AÚN
DURA.

martes, 3 de noviembre de 2009

HA MUERTO ALDA Y ME SUMO AL CORTEJO DE SUS DEUDOS CON UNA ENORME FLOR ROJA QUE DEPOSITARÉ ENTRE SUS SENOS

Estoy tan triste y alegre como sólo se puede estar cuando muere una hermana mayor: ha muerto Alda Merini... Alda, mi querida, que la paz de la no locura llegue a ti. Estoy alegre porque por fin puedo bailar contigo, abrazadas, tan abrazadas que la carne desaparece. Te veo en la portada del Times y me estremece la visión de tu desnudez completa, de tu arraigar el alma fuera del cuerpo. Mi querida Alda, si lloro es por que quién nos va a alumbrar ahora con esa luz de la mal llamada locura en este mundo de los hombres que cada vez es más triste. Alda, nos dejas más desamparados en este sitio donde todo se compra y todo se vende. Donde la palabra poco importa y te enloquecen para fingir que cuanto dices no es visionario ni diferente, que los Poetas no son ángeles en el Universo, ángeles que Dios, la Divinidad, Buda, los Orishas, o la Virgen de Guadalupe protegen bajo sus poderosísimas alas que hacen batir para despertar al ser que vive en los círculos profundísimos del infierno de Dante. Lloro por no haber podido abrazar todas tus carnes y reírme contigo simplemente por comprobar que existimos. Hoy te velo como la locura te velaba, mañana tu cuerpo irá a la bendita Tierra que tanto hemos saqueado y perpetrado. Tengo hermosos amigos y amigas amadísimos que ahora seguirán siendo luz en el camino pero cada que un "ángel terrible" como tú parte, el centro del universo tiembla y me estremece el pensar si seguirán naciendo seres como tú, siempre son pocos los Poetas que sostienen el corazón del universo. Quizá sólo por seres como tú el mundo no se acaba. Pero si se reducen las manos y las espaldas, quién sostendrá esta civilización enloquecida y asesina. Tu muerte fue en el día de los muertos niños, no podía ser de otra forma. El Poeta siempre es un niño, La Poeta también, una niña que busca bajo los pantalones y las faldas de la Tierra, el Cielo, el Aire y el Mar, en el reflejo de los astros, lo que nadie quiere ver ni cantar ni soñar ni ensoñar ni patear ni nada. Vidas cómodas acostumbradas al tráfago del trabajo, al ir y venir incandescente de los horarios presupuestados, de los televisores, del conectarse y la filantropía si acaso para sentir que hicieron algo por los demás... "que pelearon por los hombres, que le arrojaron en su momento su mendrugo de pan". Si lloro es por las puras ganas de mojarte el cuerpo muerto con mis lágrimas, de lavarlo, de emborracharme con tus palabras y con un poco de pan de muerto que aquí me lo trago como si fueran mis costillas. Hay que tragarse a veces al mundo y otras veces ni tocarlo. Hoy lo devoro como si fuera el último día sobre la Tierra. Mi queridísimo Ory en uno de sus diarios cuenta que cuando supo que murió André Bretón tuvo que sostenerse contra una pared. Yo me recargo en lágrimas, me sostengo en el hilo del alcohol que ahora transita por mis venas, el Licor de Infierno Verde. Para tragarme al mundo que te encerró en un manicomio. Para no tragarme las pastillas que día a día te dieron en ese, tu mal llamado Primer Mundo... pero tú nunca fuiste sólo de allí, eres de todos los mundos, y ahora aquí estás, recorriendo con toda tu gentileza, los cuartuchos, las casas, las mansiones, los departamentos, los áticos, las calles y las plazas donde estamos todos los que te lloramos. Entre tus generosos pechos de donde brota la Poesía y la leche con la que amamantaste a todos tus hijos, te dejo una hermosa flor roja para que te ilumine el camino poderoso por donde transitarás siempre: el de la Palabra. Nos saludas a Dante y a Beatriz que andarán persiguiéndose todavía... ja,ja...
I poeti lavorano di notte
I poetti lavorano di notte
quando il tempo non urge su di loro
quando tace il rumore della folla
e termina il linciaggio delle ore.
I poeti lavorano nel buio
come falchi notturni od usignoli
dal dolcissimo canto.
E TEMONO DI OFENDERE IDDIO.
Ma i poeti, nel loro silenzio
fanno ben più rumore
di una dorata cupola di stelle.
Hoy no ofendes a Dios mi querida Alda porque estará corriendo, precipitado, ordenando todo, para besarte. Para agradecer que tuviste el valor de cumplir con lo encomendado, para coronarte. Alda, Dios te siga bendiciendo y en esa bendición nos escuche y siga llenando y vaciando con su Luz. Bendito el camino de los Poetas que transitan el infierno y los delirios del hombre y sin embargo nos siguen embriagando, nos siguen alumbrando. Te dejo un poema que soñaba entregar en tus manos, quería ir a Italia, para conocerte, pero ahora te conozco sin huesos, mi hermosa Alda:
Alda, Artaud, Hölderlin y Cuesta
Ay Alda
Ay Artaud
Ay Hölderlin
Ay Cuesta
Dios no me concedió
la locura
Dios no me otorgó
el don de perderme
sino de mantener
enhiesto el dolor
enllagarme al lamer
las heridas inflingidas.
Me concedió, grata gracia
permanecer en mí
mientras la sangre
mientras la risa
mientras las dignidades
retozaban.
Me concedió ser Faro
ser Torre
SER
sin romperme.
Dios me concedió
la vida
y en su concederme
no advirtió
que me la quitaba.
Hablan de un sangriento
Dios que no es el mío
hablan de un Dios atroz
que no conozco.
Sé de un Dios tan entero
y libre
tan Mausoleo engarzado
como Ceiba, como Tule
que ninguna Tierra
le mueve.
Que ni millones
de cadáveres destazados
flotando entre agua
de nubes
le harían llorar.
Y a mí ahora
frente a Él
me concede el deber
de ser como Él.
Mírame Alda
con mi asombro
que se ha Sombra.
Así que entre risas, te despido. Hermana Mayor Alda, dile a Dios que yo también cumpliré con lo encomendado.

lunes, 2 de noviembre de 2009

Domingo 15 de noviembre 12:00 hrs. Explanada de Bellas Artes. Ya que tienen la iniciativa, lo menos que podemos hacer es apoyarla.

Primero vinieron por los comunistas,
no dije nada porque yo no era comunista.
Luego se llevaron a los judíos,
y no dije nada porque yo no era judío.
Luego vinieron por los obreros,
y no dije nada porque no era ni obrero ni sindicalista.
Luego se metieron con los católicos,
y no dije nada porque yo era protestante.
Y cuando finalmente vinieron por mí,
no quedaba nadie para protestar.

Poema de Martin Niemüller.

sábado, 31 de octubre de 2009

Para Lety Flores

Cuando atiendes
el dolor de los otros
te conviertes
en un canal divino
la gracia actúa.
He aprendido de sus ojos
de sus manos presurosas.
Es con la luz que transita por sus venas
con la que sanan, con su amor ferviente
su amor de adolescentes. Con su vocación férrea.

viernes, 30 de octubre de 2009

Penélope rompe la tradición

No vuelvas, Odiseo

te suplico

Tu discreta Penélope.

.
Claribel Alegría

para Claribel Alegría

Penélope descubrió que estaba sola cuando soñó una gran mancha de sangre a su lado. Entonces se inscribió a yoga, pilates, talleres de lectura y redacción. Quiso aprender a nadar pero no lo logró. En sus primeras clases desesperaba al instructor a pesar de que estaba enamorado de ella. El cual, por cierto, se llamaba Ulises. Se acostumbraron a su extraña presencia. Pagó un año por adelantado. Inició sumergiendo el dedo gordo del pie izquierdo hasta llegar al tobillo. En diez clases lo consiguió. Miraba a los demás practicando nado de mariposa, croll, ranas, lanzándose en clavados estrepitosos y risueños. Logró sumergir el pie derecho hasta el tobillo. Con sus dos piernas semisumergidas elevaba el agua en un ir y venir ancestral. Un muchacho, cuando no estaba ocupado nadando de extremo a extremo, la miraba. Se habían acostumbrado a aquel salpicar de agua sobre su rostro y cuerpo de mujer. Un día Penélope, cansada de sólo sentir el agua, se hundió en ella hasta sentir el piso de la alberca. El muchacho la cargó entre sus brazos, le dio respiración de boca a boca. Penélope se aferró a sus labios besándolo con una desesperación que lo hizo sangrar. Incorporándose, descubrió la masa informe que conformaban instructor y alumnos. Algunas disimulaban sonrisas. ¿De dónde había salido tanta gente?. Sorprendida al descubrir cómo descendían agua, sangre, y quizá una lágrima, le preguntó su nombre: "Ulises". Salió corriendo y no regresó. Se resignó a ahogarse algún día. Aprendió a utilizar la computadora de Odiseo. Se agregó a todos los grupos que le fue posible. Chateaba con todo aquel que la buscara. Todos se llamaban Ulises. Y también todos tenían que sacar una nueva cuenta con otro nombre si querían chatear con ella. Escuchaba su iPod y lloraba con el canto de las sirenas. Imaginaba a su mancha de sangre viviendo entre cerdos. Esta imagen la torturaba: una linda cerdita convirtiéndolo en cerdito. Su desesperación día a día se convertía en una ola gigantesca que la perseguía para hundirla en las playas que nunca había conocido. Decidió visitar todas las plazas y monumentos, todos los parques y bares. En los sitios más extraños o conocidos, se llamaban Ulises. Enloquecida se encerró en su habitación por tres días en ayuno completo. Quería librarse de esas imágenes:

la mancha de sangre los lindos cerditos

Se convirtió en una experta onanista. Era como si tejiera con su cuerpo una mortaja interminable. Vagidos, silencios, aullidos. La servidumbre había aprendido a no molestarla. Como los monitos: no veían, no oían y sí callaban. Perdió la noción de los días, no sabía si esos tres días habían parido cien o trescientos o mil. Un día de entre todos esos días que seguían pariéndose y pareciéndose a sí mismos, Penélope detuvo su loca carrera desenfrenada de conejo blanco para mirarse en un espejo. En aquel que había comprado en una de sus fugas a tiendas de antiguedades. Lleno de luces, iluminado por dentro y por fuera. ¡Una reliquia! lo habían traído de Ítaca. Asustada, miró su rostro... ¿era suyo? estaba cubriéndose de miles de pequeñas telarañas. Salió como aquel rayo que alguna vez vio destrozar a un árbol frente a sus ojos. Saltó sobre todos los Ulises que alrededor de su casa se apostaban con la vana esperanza de seguir sus pasos o terminar con su ayuno. Los apartó como si fueran ratas que le mordían el vestido. Eran arañas que querían subirse sobre la telaraña en la que se convertía. Reconoció el centro comercial. Observó detenidamente un lugar, recordó cómo el rostro de él se había transfigurado, se había iluminado. Entró como si la hubieran asesinado. Traspasó el umbral y se refractó, convirtiéndose en un arcoiris de fuego. Se acercó a un amable y lindísimo muchacho que la contemplaba arrobado. Solicitó información pero hacía tiempo que no hablaba. No sabía cómo formular sus preguntas. Empezó a masturbarse. La gente la miró escandalizada. El muchacho comprendió que quería algo sin escalas. Terminó de un golpe su tortuosa masturbación al mirar el gafete que colgaba como un hueso al lado de la corbata: Ulises... agencia de viajes Circe. Le solicitó un viaje redondo a Cuba. No se atrevió a pedirle a Ulises, el muchacho de la agencia, el viaje que quería: un boleto sencillo.

Penélope de Claribel Alegría

He iniciado un poemario que se llama Penélope rompe la tradición o Soy la Penélope que rompió la tradición, pero hablando de Penélope mi queridísima Claribel Alegría tiene este hermoso poema.

CARTA A UN DESTERRADO

Mi querido Odiseo:
ya no es posible más
esposo mío
que el tiempo pase y vuele
y no te cuente yo
de mi vida en Itaca.
Hace ya muchos años
que te fuiste
tu ausencia nos pesó
a tu hijo
y a mí.
Empezaron a cercarme
pretendientes
eran tantos
tan tenaces sus requiebros
que apiadándose un dios
de mi congoja
me aconsejó tejer
una tela sutil
interminable
que te sirviera a ti
como sudario.
Si llegaba a concluirla
tendría yo sin mora
que elegir un esposo.
Me cautivó la idea
que al levantarse el sol
me ponía a tejer
y destejía por la noche.
Así pasé tres años
pero ahora, Odiseo,
mi corazón suspira por un joven
tan bello como tú cuando eras mozo
tan hábil con el arco
y con la lanza.
Nuestra casa está en ruinas
y necesito un hombre que la sepa regir
Telémaco es un niño todavía
y tu padre un anciano
preferible, Odiseo
que no vuelvas
los hombres son más débiles
no soportan la afrenta.
De mi amor hacia ti no queda ni un rescoldo
Telémaco está bien
ni siquiera pregunta por su padre
es mejor para ti
que te demos por muerto.
Sé por los forasteros
de Calipso
y de Circe
aprovecha Odiseo
si eliges a Calipso
recuperarás la juventud
si es Circe la elegida
serás entre sus chanchos
el supremo.
Espero esta carta
no te ofenda
no invoques a los dioses
será en vano
recuerda a Menelao
con Helena
por esa guerra loca
han perdido la vida
nuestros mejores hombres
y estás tú donde tú estás.
No vuelvas, Odiseo
te lo suplico.
Tu discreta Penélope.

domingo, 25 de octubre de 2009

Rompecabezas que arma un cirujano

Todas las noches

un ángel delirante

y espumoso

se recuesta sobre

el aire de mi cama.

Me canta nanas,

acaricia mi cabello

"Niña de Dios"

mientras me transporta

a mi cuerpo: me va

entregando, acomodando

perfectamente cada trozo

cada parte de mí

que va encontrando

en los lugares

más disímbolos e inútiles.

Por no regañarme ni preguntar

qué hacían mis pasos

zancadas y brincos

en tan extraños sitios,

acaricia de nuevo mi cabello

inserta los bloques de carne

de alma

como si yo fuera

un rompecabezas

sobre la plancha

de un cirujano.

Ola

He vuelto a mi y a mis dibujos. He vuelto a mí como quien regresa a una casa abandonada que aún huele a naftalina. He regresado con mis pasos más llenos, más pletórica de desdichas y felicidades. He regresado. Y mi corazón arrebatado en delirios de amores me aplaude delirante. Mi cuerpo estremecido se ama tanto a sí mismo que temo se enamoren alma y cuerpo buscando la muerte para fundirse. Me apresuro en el hálito de vida para otorgarle dulce luz a mis días para que el ancho mar-mundo que me corresponde se vea tornasolado y todos mis otros yo enamorados sigan con vida. Siempre es necesario asesinar algo. El olor a muerte va venciendo nuestras resistencias. Hay que acabar con todo cuanto sea necesario. Para no asesinar al alma. Para cantar entornados en el hilo-carretera-abismo-cielo que Dios nos ha concedido.

miércoles, 21 de octubre de 2009

martes, 20 de octubre de 2009

Secretaría de Cultura del D.F. o Elena Cepeda VS Paloma Sáiz o el arte y la cultura

Es una pena grandísima que una de las mejores promotoras de la lectura, del libro, y de las más sensibles sino es que la única funcionaria actual que existe en la Ciudad de México que realmente se dedica a la difusión de la obra de escritores actuales y su acercamiento hacia los lectores haya sido expulsada de una forma tan arbitraria. La señora Elena Cepeda únicamente se pasea por los eventos y sale en la foto. Yo misma he tenido que padecer en el programa de fomento a la lectura el que nuestros pagos tarden hasta cinco meses. Y siempre es Paloma Sáiz quien ha tenido que dar la cara. Este programa incluye lecturas y libros en el metro, en prepas de la Ciudad de México, en hospitales, a policías y bomberos, a ciegos, un esfuerzo verdaderamente monumental. Por cierto, dos de estos programas ya han sido cerrados por causas poco claras, en definitiva sólo por el rechazo que a la Señora Elena Cepeda le causa el que alguien trabaje. Están acostumbrados en las dependencias gubernamentales a simplemente cumplir con horarios, fotos, entrevistas, declaraciones, y cuando alguien trabaja y trabaja bien, como Paloma Sáiz, es lógico que causa rechazo puesto que en un país autocomplaciente entre los poderosos (o que se creen poderosos), es costumbre vincularse entre ellos y hacer como que hacen y no buscar incidir en la población ni hacer más de lo permitido ni nada que aparentemente no brille ni se note. Es realmente reprobable y una gran vergüenza que en una ciudad que se dice gobernada por la izquierda sucedan estos atropellos. En definitiva tal parece que a ninguno de los partidos que actualmente detentan el poder en este país le interesa nada ni nadie que tenga que ver con el arte y la cultura. Por lo tanto, no les interesa el crecimiento sensible ni intelectual de su población. Por lo tanto, tendremos que acostumbrarnos tal parece a los asesinatos cotidianos, secuestros, violaciones continuas de los derechos humanos y la falta de respeto hacia todo aquello que signifique creación, cultura, conciencia o amor a la humanidad. Ojalá Marcelo Ebrard se sensibilize hacia toda la gran población que conformamos los trabajadores del arte y la cultura en esta ciudad y designe a alguien verdaderamente capacitad@ para la Secretaría de Cultura puesto que vienen los tan manoseados festejos del bicentenario en donde por cierto, a como están las cosas, poco habría que festejar pero entonces tendremos que recetarnos únicamente grandes espectáculos en el zócalo para entretener a la población y mantenerla a raya bailoteando o agradeciendo sus grandes eventos gratuitos pero que en nada inciden ni transforman. Un pueblo sensible que quieren convertir en un mono ridículo. En los hospitales generales de la Ciudad de México he descubierto seres muy sensibles e inteligentes tanto entre el personal como entre los hospitalizados que nada tienen que ver con lo que consideran los gobernantes. En definitiva no creo que este pueblo tenga el gobierno que se merece.

lunes, 19 de octubre de 2009

De mudarse

I
De muda
en muda
me mudé.
Enmudecida
quebrada
partida
en trozos
desiguales
unos
en un lugar
otros
en otro lugar
fragmentos
del cuerpo
que
se nos van
quedando
como repartición
de bienes
inquebrantables
como si el día a día
pidiera herencias
exigiera
algo a cambio
como si uno
no pudiera partir
y quedarse
al mismo tiempo
en el mismo sitio
irrompible
del día.
II
Al mudarme me mudé sola
al cambiarme me cambié toda
de mudanza en mudanza
me quedé
algo arrancaron de mi piel
todas las ciudades
domicilios
tantos números telefónicos
tantos pagarés
tantos trabajitos
tanto trabajarle
para así, sola, quedarme

domingo, 11 de octubre de 2009

HILDEGARD VON BINGEN (1098-1179)

La forma más inteligente que han concebido las diversas religiones en el mundo para deshacerse de la búsqueda del conocimiento es a través de los seres que han acudido a esta purificación o búsqueda de armonía ya que se les canoniza o se les aparta del vulgo como si esta cualidad fuese privativa de seres reconocidos o iluminados. Como si el común denominador de quienes poblamos el mundo en sus diversas épocas no pudiéramos acceder a este conocimiento, encuentro o búsqueda. En el caso particular de Hildegard von Bingen es una buena forma de apartar a las mujeres. A Hildegard hasta donde tengo entendido no se le ha canonizado. A pesar de que se le conoce como una santa. Pero no es posible que la iglesia católica avale el pensamiento de una mujer que veía el acto sexual no sólo como una forma de preservar a la humanidad a través del parto sino como una unión espiritual. Hildegard también se atrevió a decir que Eva no había pecado, exculpó a las mujeres de la ya muy antigua carga de pecar. Pero lo hizo hace mil años. Habló de que Dios tenía características femeninas en un tiempo en que la característica principal de una mujer era la obediencia, la sumisión. La imposición de un mundo hecho a imagen y semejanza no de Dios sino del hombre visto como condición de género. Es agotador que en países como el nuestro aún perviva la supremacía del hombre y aún seamos contempladas como objetos bajo la mirada del hombre-depredador que ve en nuestros cuerpos sólo la forma de saciar la carga de testosterona. Han llegado hasta a victimizarse debido a que son seres visuales y no pueden dejar de mirar. Ante estos embates es necesario invocar-evocar a Hildegard. Además de recordar que no sólo los santos son proclives a la iluminación, que en estos mismos momentos en diversos lugares del mundo hay y habrá seres en apariencia oscuros puesto que no brotan a los anuncios luminosos ni los transmiten por televisión ni aparecen en internet o periódicos y tampoco dan conferencias ni recorren pasillos universitarios y sin embargo allí están. Como la flor más bella del universo que no por no ser vista por nuestros ojos deja de existir. Las mujeres no necesitamos ser santas ni sibilas para recibir los mismos dones que Dios destinó a los géneros. No aceptaremos que extraigan de una sola carne y de un solo nombre todo el contenido que como seres femeninos poseemos en general. Algunas crean, otras filosofan o procrean. Todas caminamos por las calles de nuestras ciudades o pueblos buscando respuestas, recibiendo al sol como si fuera nuestro hálito de vida. Hay mucho de Hildegard von Bingen en cada una de las mujeres que actualmente poblamos el mundo. Es momento de recordarla y agradecer que no la hayan canonizado, que la dejen entre nosotras, que siga siendo una mujer, y no una santa.

Fotografía: Daniel Moreno

viernes, 9 de octubre de 2009

HUGO MUJICA

EL SILENCIO. EL SILENCIO. TANTOS CREEN QUE HABLAN Y SIN EMBARGO CALLAN. TODO SE LO CALLAN. COMO SI FUERAN UN BARCO A PUNTO DE ENCALLAR. HUGO MUJICA, POETA ARGENTINO QUE ESTÁ EN MÉXICO, PERMANECIÓ SIETE AÑOS EN SILENCIO. Y DICE QUE LO PASÓ FENOMENAL. TODOS CONSIDERAN QUE SUFRIÓ, QUÉ DIFÍCIL HABRÁ SIDO PARA ÉL. A LO QUE RESPONDE QUE ES PEOR PARA LOS DEMÁS QUE NO HAN CALLADO. ME ENCALLO. ME ACALLO. MIRO AL SOL DESPLAZARSE SOBRE MIS APOSENTOS. LE MIRO Y ME DEJO LLEVAR POR EL CALOR QUE PROVIENE DE DIOS. ENCALLO EN PUERTO. TODO SILENCIO. NI UN GRITO. BENDITO SILENCIO QUE DIOS CREÓ PARA LOS HOMBRES. PARA LAS MUJERES. EN UN SILENCIO VIAJO. DESPLAZO MIS BRAZOS, MI GARGANTA QUE SE TREPA POR LAS RAÍCES MÁGICAS. SÓLO LA SAVIA ME HABLA. ESTIRO MIS HUESOS COMO QUIEN SE SABE DE VIENTO. CALLO. SI MI BOCA HABLARA SE BESARÍA A SÍ MISMA. ME CALLO COMO QUIEN SE ARROJA DE UN EDIFICIO MUY ALTO Y SABE QUE LLEGARÁ AL SUELO IRREMEDIABLEMENTE. I RRE ME DIA BLE MEN TE. DIABLO DE MENTE. DEMONIO DEMENTE. I RRE FA SOL LA SI. MEDÍA LA MENTE. MEDIADORA DE LA MENTE. MENDIGA DE LOS SUEÑOS QUE SE TREPAN Y TE HACEN SALTAR PARA VOLAR. DESGAJARTE EN PALABRAS, PALABRITAS, HILOS Y MARIONETAS QUE TE MANEJAN. SILENCIO.

viernes, 25 de septiembre de 2009

Balderas

Un hombre entra y sale de su vida como si no le perteneciera. Puesto que el pertenecerse es un lugar sombrío, sin esperanza y ya casi sin vida. Un hombre entra y sale de un metro, camina, tiene una pistola como millones de hombres y mujeres en el mundo. Un hombre un día cansado de que rayen, pisoteen y arrastren a su país, decide ser él el que humille, arrastre, raye y mate. Ese hombre decide ser el que habla, el que sueña y el que sabe. Otro hombre decide ser él el que controla. Le matan. Otro hombre decide salvar la vida de otros, detener la caída, el lodo, los sueños decapitados. Lo matan. Tres hombres en juego, diferentes, en algo muy iguales: pocas expectativas ante y con la vida ya que sus sueños han sido arrasados, neoliberalizados, condenados. Tres hombres muertos. Uno de ellos en prisión.

miércoles, 16 de septiembre de 2009

¿Qué festejamos: los decapitados o al presidente de los impuestos? (porque no del empleo, por cierto)

Los mexicanos son tan extraños y nosotros con alegría nos hemos despertado descubriendo que no somos nacionalistas ni patrioteros. Un país que ya casi parece costras festejando: eso ya no es surrealista, es decadente. Y la decadencia también tiene su encanto. Un país de horror, de un humor negro decantado: bailando no sólo sobre la imagen de la muerte y las calaveritas de azúcar: bailando sobre los decapitados, bailando sobre los impuestos que cada vez son más y más sonoros y que nos atañen a todos. No sólo a unos cuantos millones, a todos, a todos esos millones que nos somos. ¿En qué momento nos asesinaron el sueño? me pregunto: ¿en qué momento realmente nos vencieron? esos mexicanos bravos que marchaban, que gritaban, que pedían "sus derechos" dónde quedaron, dónde nos quedamos, en qué parada un autobús viejo y herido ya no pasó más? un tranvía perdido entre las extensiones y llanuras de esta aún hermosa tierra nos viaja en sus entrañas recorriendo laderas que no se acercan hacia la miserable luz eléctrica que ilumina a los diputados, senadores, gobernadores, presidentes. Un mensaje que me enviaron desde Guerrero diciendo que nadie fuera a festejar a los zócalos, que dejaran a los gobernantes solos, porque así se divierten a diario con sus dineros bien ganados sobre las cabecitas y cabezonas de ganado que somos en este pueblo alegre a fuerza de hacerse un tajo en el rostro "el hombre feliz". Me conmovió porque cuando puse en el buscador: clima de Chilpancingo apareció una cabeza enorme de un hombre que deberían mejor comérselo, aderezar el pozole estilo Guerrero con una cabeza así. Me recuerda el cuento de Swift donde propone engordar a todos los niños de la calle y darlos a comer a los nobles, a los ricos en este caso. Qué bien que comerían miles, cientos (para no exagerar) de mexicanos carne humana bien aderezada de los otros millones y millones (sin exagerar) de mexicanos. Casi lo hacen así. Pero sería más elegante. En grandes mesas de grandes comilonas comerse a los millones de pobres. Así nadie sufre y todos gozan. El hedonismo predominante entre unos cuantos se vería coronado por las sutilezas de la carne. Claro, bien desinfectada y hervida. Sería más decente que los gobernantes en sus grandes fiestas barbáricas comieran a unos y unas cuantas. De paso se combatiría ferozmente la pobreza, menos pobres, menos pobreza. En fin. El pueblo... "la ciudadanía" sigue festejando la libertad... de morirse de hambre. Y eso ya es un privilegio ¿eh? un fragmento del poema que estoy escribiendo,
COATLICUE

En estas tierras se matan de coche a coche

En estas tierras se matan sólo por su encomienda

Sólo por su gran imperio: el dinero

En estas tierras de pobres rotos embravecidos bravucones

Los chóferes de autobuses urbanos andan como poseídos

se estrellan, se arrojan, se envalentonan y de puerta a puerta

se colisionan, atropellan, se mientan las madres, se golpean.

En estas tierras la vida no vale nada alguien se los metió en la cabeza

no es por valientes ni porque nada les importe sino porque nada tienen

como nada tienen más vale tirarse, arrojarse al estercolero que es su vida.

En estas tierras las matas crecen grande, tan grande como el cuento

Donde el niño se trepaba para ir al gigante y así los niños de por acá

Se trepan hasta llegar a los gringos.

Los gringos no son los culpables de todo ni siquiera de nada

No hay culpables, un pueblo de vencidos va a donde el vencedor

El vencedor del momento tiene la obligación de seguir venciendo

Y así a un pueblo de vencidos le gusta vivir donde viven los que vencen.

Este es un pueblo que a base de hipar por el maguey

Se volvió un hipo contrito, un continuo limpiarse los mocos

un continuo estirar la pata, otros la mano.

Los de adelante corren mucho y los de atrás se quedarán

País de los olvidados sin saber Buñuel que también su sangre corría

Entre esas venas de fracasados de penetrados de gustados.

En este país las mujeres se sacan las tripas solas y luego se violan

En este país el propio pueblo de fracasados se roba y luego se culpa

En este país no hay quien mate a los que de veras roban

Porque en este país los únicos que matan son ellos

Que luego se disfrazan de bueno.

Este país de revolucionarios ya se cansó

Este país que en el mundo existe por sus ajúas y sus gritos despechados

Ya se acabó.

Ni un minuto de gracia le concedieron.

En sus autobuses los hombres y mujeres apenas pueden con sus espaldas

Se les vienen encima sobre los ojos que a fuerza de querer abrirlos se les cerraron.

Ah, qué país del Indio Fernández de María Félix y Dolores del Río

Todos los países un día se acaban y este ya se acabó.

Pa´ que luchar por un país que no existe, y quizá, como dicen las buenas lenguas

Nunca existió.

Por eso era surrealista porque era una invención.

Quienes inventaron este país ya murieron

Y el que se muere apesta y hay que enterrarlo

Ese país de hombres y mujeres de Adelitas

Fue una película y las películas se acaban

En algún momento el público se cansa

Y se va a dormir.

Y así este pueblo se ha ido a dormir

Y así ha dejado de existir porque

Cuando el canto se cansa y se va a dormir

Un nuevo sueño se avecina y el otro sueño se acabó

Quizá quede un pequeño rescoldo del recuerdo

Pero los sueños se continúan y ni aún muerto se acaban

Pero cuando se deja de soñar entonces no hay Emperador

Ni Dios ni Rey ni Hacienda que los contenga.

Este pueblo de tanto querer los ojos abiertos

Se los acribillaron, como semilla al polvo

Ya no pueden engendrar más retinas

Nada fragmenta la luz todo se viene como mar enloquecido

Y así también se va

Y este pueblo se ha ido de aquí ya no queda sino el dormirse plácido.

Aquí la CIA y la AFI son la misma

Aquí los emperadores mesmamente hace mucho tiempo

Son los mismos y al emperador hay que rendirle condición

Hay que pedirle derechos pero para eso hay que reconocerlo

Y entonces los mexicanos fueron y los reconocieron

En la cama se encontraron y ahora son los involucrados en el juicio

Y entonces todos se quisieron y fornicaron y comieron chocolates

Y toda su depresión acabó y todo su país se entregó

Y ellos, buena enmienda tlaxcalteca

Como buenos salvajes se siguen entregando

A todos los que pasan a todos los que se arrimen.

México es una puta y abre las piernas ante el mejor postor

Todos abrimos la boca para tragarnos la sangre de la penetración.

México es una gran ramera que se cree guerrillera.

México no es la única puta que se vuelve santa.

México apesta porque es una entera piedra de sacrificio y los nuevos sacerdotes

Ya no traen largos cabellos enredados de sangre sino trajes de primera calidad y

Puños blancos los enloquecidos vencedores sólo traen el mazo y bomba

Para destrozar a quien se oponga.

La CIA el AFI y las siglas son iguales porque son el Emperador.

México es una gran ramera enloquecida

Madre encontrada y nunca perdida y sin embargo recuperada

En estado de inanición y peyote te glorificamos

Madre aguerrida y guerrera que guerrea sin asustarse

Que sabe las guerras son purificación de la tierra

Que mayores males hacemos sobre ella que el matarnos.

Protégenos de esos mayores males de creer

Que estar aquí y orar es lo verdadero.

Protégenos de esas sotanas y comilonas

protégenos de las mentiras

De los milagros que se cuelgan

Protégenos de creer que hablamos con Dios

Porque mayores males tenemos que hablar con Él.

Dulce y terrible Coatlicue endúlzanos con tu sangre

Arranca el hilo de la mentira

Y sal de la lux para que nosotros podamos verte.

Madre concebida en la matriz purulenta del asesinato vil

Madre que el sacrificio se va en tus ojos

Madre que tus serpientes enroscadas

nos enredan como cordón umbilical.

Madre, no aprietes tanto el cordón, nos asfixiamos.

Cómo pedirle tanto al pueblo de México

Si viene de dos pueblos salvajísimos:

El español, con todo su delirio moro y ancestral

El indígena, con todo su delirio rojo y verde

Qué puede provenir de suma tal?

Un pueblo de salvajes, un pueblo mexicano

Resumido en muertos por doquier

Un pueblo donde los gobernantes se creen

Tlatoanis, emperadores y virreyes

En servicio a un imperio, en servicio al rey

Un pueblo que a fuerza de perder

Se volvió de vencidos

“los agachados” no sólo los de manta

sino los empresarios, los ricos de abolengo embravecidos

por tener apellidos que resuenan pero haber nacido en México

México, país de alcahuetas, de mujeres que ya no quieren parir

Para no ser pateadas, burladas por sus hombres de continuo

El hombre en estas tierras nació para engañar y ser querido

Aquí hasta las muertas de Juárez se violan solas y se sacan las tripas

Aquí ni siquiera es el comendador sino que es la encomienda.

Enséñanos a leer el reloj verdadero y muéstranos el camino a seguir.

Que nuestras oraciones y almas se vean enriquecidas siempre

Con otras lenguas

No permitas que el pensamiento ande tan libre que se desquicie

Funda un templo para el silencio en donde podamos escucharte

No olvides a estos tus compañeros amados que desde aquí te adoramos

Esperando tu esencia de mujer derrames sobre nuestras cabezas

Nos bañes con la sabiduría del orden que aún no conocemos

Nos persigas y rescates a cada uno que por ti esperamos

Que a ti conocemos y por ti vivimos

Para que tus manos vuelvan a tocar estas cabezas apesadumbradas

De tanto llorar y aunque tu risa sea sangre y con ella engalanes tus dientes

Venga ya la hora en que estés con nosotros en otra lengua y espacio

Pero siempre rodeándonos con tu candor y pureza

Que hace ensoberbecerse a las estrellas por acompañarte

Y en nuestra hora nos guardes y ayudes Madre buena

Que la lluvia te ayude a correr sobre nosotros.

El curso del pasar del tiempo bañe su reloj con tus ojos

Y nos veas limpios como siempre hemos estado

Ante tus ojos de limpia y no escandalosa ni adolorida sangre.

jueves, 6 de agosto de 2009

TAN MARIACHIS COMO SIEMPRE

En estos días he conversado con gente que radica al igual que yo en la Ciudad de México. La mayoría son extranjeros (españoles, argentinos, uruguayos, chilenos, en fin, en su mayoría latinoamericanos) o por lo menos de diversas ciudades del País. Todos coinciden en la queja contra la ciudad pero curiosamente no se van de ella. ¡Pobre Ciudad inventada! aquí todos tenemos la sensación de hacer algo importante sea cual sea el oficio, profesión o desempleo que podamos padecer. Es como salir a un parque de aventuras cada día y regresar a casa enojados, contrariados, padeciendo dolores inmensos o pequeñas y desgastadas alegrías. Pero regresar. Con eso ya muchos se conforman. ¡Salieron del lugar común ese: "la selva de asfalto"! Hay muchísima gente sin opción alguna. Desafortunadamente para quienes nos dedicamos al arte, a la literatura, por lo menos nos hace sentir un tanto cuanto importantes o nos ayuda a canalizar nuestros sentidos y búsquedas. No puede ser mejor vivir reculado en un pequeño pueblo donde nadie te ve ni te escucha. Tenemos el falso sentimiento de que aquí somos escuchados. Basta mirar a un cierto segmento de la población, "de la ciudadanía" perteneciente a cualquier clase social o nivel educativo que sea para descubrir que es falso. Que cada comentario, cada palabra, cada acción es cuidada para no descender como avalancha o río sobre sí mismo y perder lo poco o mucho ganado. Cada emoción sensatamente reprimida en aras de la pertenencia. Esta ciudad tiene el don mágico de hacerte creer que algo sucede. Que todos los que la transitamos estamos vivos por el solo hecho de vivir en ella. Todos nos quejamos, todas nos quejamos y sin embargo aquí estamos. ¿En espera de qué?. Esperamos algo, o sólo es la queja consuetudinaria para también pertenecer a los que son concientes del estado miserabilísimo en el cual vivimos a expensas de que aparezca una María Antonieta y decrete: ¡Si no hay pan, dad pasteles! quizá esperamos el pastel-retrato de nuestros adentros. Es el único sitio del país donde por lo menos podemos sentir que importamos aunque sea un poco. En todos los colectivos-peseros la mayoría de la gente avanza en un estado de vencidos lacerante. Todos desconfían de todos. En el metro creo que hasta es una treta gubernamental el permitir que suban con su música de diversos géneros los vendedores-piratas para entorpecernos o distraernos. Romper con la maraña emocional y cerebral de aquellos o aquellas que lo han perdido todo pero que fingen o no quieren recordarlo y acuden a sus empleos y se adhieren a las tarjetas checadoras como si fueran a perderlo todo si van contra reloj. Los demás, los que van en automóvil fingen también ir más cómodos, fumando, escuchando música o gritando a los peatones o a los otros automovilistas haciéndose y haciéndoles sentir a los demás, a las demás, que tienen prisa. Que son gente importante puesto que importa mucho el lugar al que van a llegar tarde o temprano. Que el sol no saldrá si ellos no llegan a tiempo. Hacen resonar sus autos que no han terminado de pagar o que apenas dieron el anticipo o que son prestados. Aquí parece que todo es prestado. Hasta la risa. México entero es una gran tienda de raya. Hasta los escritores y artistas los prestan las instituciones o universidades para que se paseen un rato y demuestren que en este país sí se hace cultura y sí se apoya al arte. ¿Dónde podríamos vivir una fantasía más grata en toda LatinoAmérica que en México? Aquí es el país del mariachi, del tequila, el mezcal, la burla de la muerte, el país que a todos los extranjeros los recibe mejor que a los propios, tiene pirámides, indígenas, gente blanca, telenovelas, muchas drogas que se venden casi igual que en Ámsterdam pero con toda esa aura incandescente de lo prohibido. Y para aderezar nuestras comidas en fondas y casas podemos observar en los noticieros decenas y decenas de muertos y decapitados. Afortunadamente no fuimos nosotros y estamos alrededor de nuestros objetos o pertenencias o familiares o conocidos o amigos y seguimos vivos. Y hay que agradecerlo. Por lo menos no estamos muertos. ¿No estamos?. El gobierno finge que trabaja. Nosotros fingimos que vivimos. Entonces el "no es cierto no es cierto que vinimos a vivir sobre la tierra" se cumple. Y tan hermanos latinoamericanos y de todos los países y tan borrachos y tan felices como siempre.

sábado, 25 de julio de 2009

POEMA DE ALDA MERINI

Locura, mi gran joven enemiga
un tiempo te portaba como un velo
sobre mis ojos que con desaliento apenas miraban.
Me viste en la lejanía como tu blanco
pensaste que yo era tu musa;
cuando me sobrevino aquel chirriar de dientes
que todavía me aflige tras los despojos,
compraste aquella manzana del futuro
para darme el fruto de tu fragancia.

Mis pasos se conducen solos

Todos te quieren coptar, todos te quieren enseñar, todos te quieren condenar... y yo, YO SOY TAN TERRIBLE COMO UN SUEÑO PERDIDO.

lunes, 27 de abril de 2009

Mi voz ha recuperado el canto de siglos
por ella hablan rostros que a través de la hoja tiemblan.
Si se quiere que algo exista hay que nombrarlo
y yo me nombro y nombro a este país mundo a un tiempo
en que se embriagará no sólo de risa y llanto sino de luz
dentro de ella respiraremos como por el costado hambriento de Dios
antes nos comía en oscuridad
ha perdido el miedo y se dejará alumbrar
-nos seguirá comiendo-
pero podremos verlo.
Chiapas/ DF/ Chiapas/ Europa/ Guadalajara/ DF 2001 - 2005

domingo, 26 de abril de 2009

"Háblame de Dios y el almendro floreció" (San Francisco de Asís)

Como florecen en las manos las heridas, en los ojos los bárbaros ojos del que ya no espera nada. Del que se arrancó todo por no querer ver. Del abandono, del no querer saber que formamos parte de un todo. La soberbia humana es terrible. Sólo somos una pequeñísima parte que ha pretendido arrastrarlo todo, arrasarlo todo. Somos sólo la brizna de hierba que un buen hombre carga sobre su vestimenta y que un árbol queriendo saludarle le arroja. Somos los ojos de Dios que nos mira contentos como una madre o un padre o un hermano o un amigo cuando te enseña algo. Se alborozan y brincan de contento ante tus reacciones. Esperan. Esperan que entiendas algo. Que entendamos algo. Florecen los almendros sólo para nuestro contento. El contento de los vivos. De los que esperan. Los que aún sueñan. Y sus visiones nos estremecen en su hermosura. Vemos al hombre y mujer florecer ante los comercios cerrados. Quedarse en casa. Hablarse de amor. Conmoverse ante el otro. Recordar que hay más. Que somos muchos. Que somos todo. Florecer. Florecer entre los almendros. Florecerse almendro. Florecerse alimento. Flor hermosa compartiendo la visión del sol y la lluvia. Dejando que caigan las hojas y mostrándose árbol. Iluminar el camino. Abrazándose a pesar del contagio, abrazándose debido al contagio. Tomarse las manos y llenarse de besos. Como el agua besa los árboles, como la lluvia se queda amando los jardines, convertirse en rocío. Ay, San Francisco, Hermano. Qué ojos tan luminosos, tan llenos de lluvia y contento, tan almendrados en flor. Estrecha nuestros dedos, uno a uno, hasta hacernos UNO.

viernes, 24 de abril de 2009

Canto de cerdos

Quizá desperté el otro día recordando las críticas a mi libro por la fiebre porcina que se desataría en nuestro país... ja,ja... hoy apareció una imagen que me recuerda la portada, así que decidí subirla... ja,ja... tal parece que los cerdos han decidido cantar sobre cuerpos humanos. Algunos poemas de Canto de cerdos:
Un verso y el Universo
Los poetas son como el Universo: hay planetas rebosantes como la Tierra
y en la Tierra hay continentes secos y frondosos
en los continentes hay países fríos o tropicales
en los países hay zonas donde el hombre muere de hambre y frío,
otras donde rebosan de comida y calor las casas
en las casas hay sitios más arreglados y densos
algunas casas son de adobe, otras de cemento
cubiertas de mármol o amplias y con biblioteca
hay hombres y mujeres frágiles como Bartleby
niños y niñas grandes y pesados o como delfines
hay tanta flora y fauna como interminables versos
lugares tan escondidos y herméticos que sólo pocos conocen.
Planetas donde la vida no podría desarrollarse
—como la conocemos—
y donde la muerte es otro código y matriz.
Cada flor tiene su tierra
cada árbol su agua
cada continente su lluvia
la Tierra su Sol
la Tierra su Luna y su todo.
Cada planeta su rotación
cada orden su caos
la hormiga su hormiguero
su sangre la guerra
sus pasos un movimiento.
No es inútil la sombra del que camina.
Un nuevo estremecimiento es el alba
cada alba tiene una noche que no le pertenece
sin embargo cada noche y cada alba
existen sin reconocerse
aún si se conocen y no se aprecian
son nombres del silencio.
Cada Poeta tiene su sitio en el Verso
y cada Verso, su homónimo en el Universo
Por las madrugadas que recorren al mundo
se escuchan los gritos de perros, pollos, monos,
patos, conejos, armadillos, vacas, ratas, tortugas,
peje lagartos, lagartos, borregos, chivos, insectos...
Animales de mar y río
su grito se hilvana al rumor del agua...
Por las madrugadas que recorren al mundo
se escucha el grito de los cerdos degollados:
recuerdan cuando eran hombres.
El agudo contraerse de la garganta de los cerdos
Es la vergüenza de haber sido niños o niñas.
D.F. – Guadalajara – Chiapas – Guadalajara – España – Guadalajara 2002-2004

FERIA DE MINERÍA 2009

Dra. Ruth, Muchnik, Marco, Tanya y Odette.
Fotografía: Pascual Borzelli Iglesias

domingo, 19 de abril de 2009

Carlos Edmundo de Ory y Laura Lachéroy de Ory

Recuerdo que los poetas sólo saben entregar tesoros, y recuerdo la fotografía que nos enviaron Carlos y Laura, el día en que: El poeta Carlos Edmundo de Ory depositó ayer en la urna 998 de la Caja de las Letras del Instituto Cervantes un legado personal que estará bajo llave hasta el año 2022. Le acompañó la directora, Carmen Caffarel, y él vivió el momento como «lúdico y simbólico». Le gustó su caja, porque «se entra y se sale, no como en las lápidas». (7 de Noviembre de 2007).

jueves, 12 de febrero de 2009

Poema del libro Ronda de muertos

Tiranizar tristes días de Caravaggio. Miguel Hernández sale flotando alegre cuerpo de yunta insaciable. Leer en las nubes saber escribir sobre el viento. Otto René Castillo, quemaron su piel creyéndola palabra. Roque Dalton, traicionando su traición en su coherencia. Marina Tsvietáieva y Ajmátova perseguidas por rojos que no saben del blanco ni de la pureza. Elena Garro muriendo como traidora en medio de los traidores. Cuál es la traición? Cómo se mide? Quién traiciona? La palabra o la vida? El cerebro o la conciencia? Quiénes nos traicionamos? Quiénes nos incendiamos? Biblioteca interminable de la muerte. Tanya de Fonz (Ronda de muertos)

miércoles, 11 de febrero de 2009

Tumba de Julio Verne

Laura Lachéroy, Tanya, Marco, Tanya y Carlos Edmundo de Ory
Foto: Carlos Edmundo de Ory
Foto: Laura Lachéroy de Ory




Ignoramos el nacionalismo idólatra. Amamos todos los países. Todos somos extranjeros. Las lenguas, los tipos étnicos, nada cambia en nuestra condición humana de exiliados en el mundo: la patria está en otra parte... Allá, donde las fronteras están abolidas; allá, donde se ha establecido la civilización común; allá, donde han sido alcanzados los fines dignos de la humanidad entera. ¿Cosmopolitas? No: es demasiado lujo. ¿Universales? No: demasiado culto. ¿Humanistas? No: demasiado científico. ¿Ciudadanos del mundo? Eso deseamos. No está permitido. Somos todos extranjeros... con pasaportes falsos. Tenemos un ghetto: la tierra. Sin embargo, la tierra es nuestra. Desde los tiempos bíblicos, desde Job hasta Charlot, aquel que ha venido a vivir sobre la tierra no tiene patria, salvo la tierra misma. El Hombre es el soldado de la Humanidad y su única arma es su grito ante el universo, grito ahogado por las fanfarrías, los himnos, los cañones. Somos todos extranjeros. El Hombre es en primer lugar el indígena de la tierra; después, y al mismo tiempo, el hombre a secas, el Extranjero. Es el campesino sin tierra de la Humanidad. Somos todos extranjeros de un modo carnal. Somos todos carnales de un modo fraternal. Somos todos fraternales en una sola mirada. Mas para ello, es necesario que todos nos miremos como extranjeros.
Carlos Edmundo de Ory
Amiens, 1968