martes, 26 de julio de 2011

Jan de Vos, Coatlicue, Pueblos indígenas, Racismo y otras reflexiones que suele detonar la desaparición física de seres como Jan.


El pasado domingo 24 de julio falleció Jan de Vos, historiador belga que radicaba en San Cristóbal de las Casas desde 1973, y que en algún momento declaró que fue "convertido" por el pueblo maya. Recientemente también perdimos al "Tatic" Samuel Ruiz, y anteriormente, al investigador Andrés Aubry, quien también llegó a vivir a San Cristóbal en el año de 1973, cuando hubo una inundación histórica en Jovel. Tres hombres que desde diferentes perspectivas se dedicaron a la investigación del mundo indígena y acompañaron la lucha y liberación de los pueblos indios a través de diversas formas. Hay algo que todavía no termino de entender en este cierre de ciclos. ¿Hacia dónde nos llevan? ¿Cuál es, cuál debe ser, el siguiente paso? se agita mi pensamiento buscando razones: ideológicas, místicas, revolucionarias... de dónde agarrarme para entender. En esa búsqueda encontré que La vida es triste sino la vivimos con una ilusión. Así es que vivo mi búsqueda de lo mágico, de lo luminoso, en medio de tanta desolación, sangre, miseria, y torpezas. Hace aproximadamente cinco años escribí un libro llamado Coatlicue que aún no puedo concluir. Regularmente me tardo aproximadamente cinco o siete o más años en dejar quieto un libro, quién sabe si terminado. Ja! como decía Válery: "un poema nunca se termina, sólo se abandona" y si eso es con un poema, qué no será con un libro! pero regularmente llega un momento en que me queda claro cómo voy a cerrarlo; en este caso no sé cómo. Tengo claro que quiero ir desde:

Los de adelante corren mucho y los de atrás se quedarán



País de los olvidados sin saber Buñuel que también su sangre corría


Entre esas venas de fracasados de penetrados de gustados.


En este país las mujeres se sacan las tripas solas y luego se violan


En este país el propio pueblo de fracasados se roba y luego se culpa


En este país no hay quien mate a los que de veras roban


Porque en este país los únicos que matan son ellos


Que luego se disfrazan de bueno.


Este país de revolucionarios ya se cansó


Este país que en el mundo existe por sus ajúas y sus gritos despechados


Ya se acabó.


Ni un minuto de gracia le concedieron.


En sus autobuses los hombres y mujeres apenas pueden con sus espaldas


Se les vienen encima sobre los ojos que a fuerza de querer abrirlos se les cerraron.


Ah, qué país del Indio Fernández de María Félix y Dolores del Río


Todos los países un día se acaban y este ya se acabó.


Pa´ que luchar por un país que no existe, y quizá, como dicen las buenas lenguas


Nunca existió.


Por eso era surrealista porque era una invención.






Quienes inventaron este país ya murieron


Y el que se muere apesta y hay que enterrarlo


Ese país de hombres y Adelitas


Fue una película las películas se acaban


En algún momento el público se cansa


Y se va a dormir


Y así este pueblo duerme


Y así ha dejado de existir


Cuando el canto se cansa y duerme


Un nuevo sueño se avecina el otro sueño acabó


Quizá quede un recuerdo


Los sueños se continúan y ni aún muertos terminan


Cuando se deja de soñar entonces no hay Emperador


Ni Dios ni Rey ni Hacienda que los contenga


Este pueblo de tanto querer los ojos abiertos


Se los acribilló


Como semilla al polvo


Ya no pueden engendrar más retinas


Nada fragmenta la luz


Todo viene como mar enloquecido


Así también se va


Este pueblo se ha ido sólo queda dormir


Aquí los emperadores mesmamente hace mucho tiempo



Son los mismos y al emperador hay que rendirle condición


Hay que pedirle derechos pero para eso hay que reconocerlo


Y entonces los mexicanos fueron y los reconocieron


En la cama se encontraron y ahora son los involucrados en el juicio


Y entonces todos se quisieron y fornicaron y comieron chocolates


Y toda su depresión acabó y todo su país se entregó


Y ellos, buena enmienda tlaxcalteca


Como buenos salvajes se siguen entregando


A todos los que pasan a todos los que se arrimen.


México es una puta y abre las piernas ante el mejor postor


Todos abrimos la boca para tragarnos la sangre de la penetración.


México es una gran ramera que se cree guerrillera.


México no es la única puta que se vuelve santa.


México apesta porque es una entera piedra de sacrificio y los nuevos sacerdotes


Ya no traen largos cabellos enredados de sangre sino trajes de primera calidad y


Puños blancos los enloquecidos vencedores sólo traen el mazo y bomba


Para destrozar a quien se oponga.


Todas las siglas son iguales porque son el Emperador.






México es una gran ramera enloquecida





Afirmo a mi país


porque es una forma de perderlo.


Extraviarlo para luego


buscarlo.



Hasta la belleza. Partir del horror. Pero no sé cómo vislumbrar a través de palabras la alegría, la LUZ. La transición es lo que me está costando trabajo. Regularmente empiezo a escribir cinco o seis años antes lo que veré y ahora creo que viene algo luminoso, que lo que nos espera es algo más bello. Pero al abrir periódicos, ver noticieros, decapitados, matanzas por todos lados, suicidios de seres sensibles, asesinatos de personas hasta en lugares "del primer mundo" por razones racistas, opiniones de intelectuales trasnochados, y el ver partir a seres completos como Jan de Vos sin que mucha gente haya aprehendido verdaderamente de su conocimiento, me deja en una quieta desesperación. Hay algo que me impulsa y es que, por ejemplo, el día de hoy, en el homenaje que llevamos a cabo en la Sala de Cabildo del Ayuntamiento, se leyó a San Juan de la Cruz, se recitó a Nezahualcóyotl, se cantaron canciones que convocan a la esperanza, y leyó el poeta tseltal Antonio Guzmán. Quizá es tiempo de replegarse, ¡afortunadamente! quizá es momento de que los mestizos que tanto pelearon por los derechos indígenas en este país y por los zapatistas, descansen. Ya que los hombres y mujeres de las comunidades indígenas que durante siglos vivieron siendo rechazados ya están listos para ahora sí ser escuchados, emitir su voz puesto que ellos mismos y cada vez más, son historiadores, antropólogos, artistas, poetas, y se dedican a diversas profesiones y oficios. "Los indígenas merecen ser sujetos de su propia historia". Claro que todavía el racismo es una cosa horrenda que no deja de habitar los pueblos y ciudades de los mexicanos. Aquí el racismo es algo más terrible que en otros sitios del mundo, y refleja un profundo atraso, puesto que en el primer mundo el racismo actual es hacia las personas de otros países. Pero aquí aún vivimos entre una ignorancia tan vasta que desprecia a los diferentes seres que habitamos este país. Siendo que tenemos el privilegio de tener tantas lenguas como diversos tonos tiene el verde. Que nos habitan todos los colores y todas las formas posibles e imposibles para encontrarnos siendo vecinos de todos los países que existen en este mundo. En fin, se agolparon en mi cuerpo y cerebro todo cuanto puede detonar la muerte física de un ser que de estar siendo carne el sábado, hoy era cenizas, carne que del fuego brotó siendo una urna. Saludamos las cenizas de este hombre "Que dio su sangre para las estrellas".

Recientemente, el cronista de la ciudad, el maestro Jorge Paniagua, lo llamó "El Moisés de la historia" otros lo han llamado "El Misionero de la Historia". Jan de Vos nació en Amberes, en Bélgica, en 1936, ejerció el sacerdocio, que fue lo primero que lo trajo a Chiapas, tierra donde la conversión, como él mismo mencionó en algún momento, la sufrió él, donde también tiempo después, abandonó los hábitos, y trabajó por y con, las comunidades indígenas. Era normal verlo por los andadores, caminar contemplando y saludando de una forma pródiga, apenas en enero lo vimos en Palabra de poeta acompañado de su guitarra cantando Zamba de la esperanza y citando a sus poetas favoritos, y en marzo cantando Gracias a la Vida celebrando haber cumplido setenta y cinco años de edad y treinta años de la primera publicación de La paz de Dios y del Rey y Fray Pedro Lorenzo de la Nada. Otras de sus publicaciones son: Oro verde y Una tierra para sembrar sueños, Caminos del Mayab,  cinco incursiones en el pasado de Chiapas, Los torrentes vienen de lejos, una historia general del estado de Chiapas y Nuestra raíz. 


Sí, con seres como el "Tatic" Samuel Ruiz, como Jan de Vos y Andrés Aubry, este país se termina de alguna forma. Hay que revisar nuestra historia contemporánea y darle LUZ, volvernos flores, abrir por fin todos los espacios y corazones hacia esos mexicanos que también somos: los mexicanos que habitamos o que provenimos de pueblos indígenas y de pueblos mestizos, construir por fin la grandiosa urdimbre en la que nos convertiremos al combinar los hermosos hilos que habitan en todos los pueblos y lenguas que conformamos a este Gran País Desnudo. Hay algo bueno en que México esté en cueros: ahora por fin, ya se puede vestir. ¡Con tantos colores! ¡Con tantos idiomas! por fin podemos acabar con el mito de la Torre de Babel. Y en este propio país-mundo, empezar a entendernos.

Espero muy pronto encontrar la semilla que haga germinar la flor de lo bello en mi palabra. Que ya no tenga que acudir a lo terrible para que los demás acudan en búsqueda de lo hermoso. Ya que lo cotidiano es el horror, recurriré a la belleza para que ahora al buscar dentro del horror diario, en la Poesía habiten latidos de alegría de cada rama y filtración de luz que emana de todo cuanto existe y  habita este mundo. Buscar que Poesía, Belleza, y Vida, se fundan en un solo sentido.


Buen camino... ¡Jan de Vos! gracias por tu trabajo, por tu alegría, por tu alma y vida poética, por amar estas calles adoquinadas donde ahora habitamos, por amar las comunidades con todas sus formas, por convertirte al pueblo maya, por mirar las montañas con los ojos del alma. Por escuchar a los zapatistas, a los no zapatistas, por darle un pasado, presente, y futuro más fidedigno a este pueblo, por volver presente el mundo indígena puesto que regularmente sólo se hablaba de los indígenas como muertos, de sus grandezas en el tiempo prehispánico, por saber contar lo que veías. Por no ser cobarde. Por enriquecer tu visión del mundo a través de las lenguas indígenas que aprendiste a hablar. Gracias, Jan! Investigaste, escribiste, hiciste Historia. GRACIAS A LA VIDA. GRACIAS, JAN DE VOS. 








Tanya Cosío
San Cristóbal de las Casas, Chiapas, 26 de julio 2011.


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